Gracias por nunca rendirte. Gracias por escuchar lo mejor y también lo peor de mí. Gracias por abrirme los ojos. Gracias por dejar que me equivoque. Gracias por tu atención y tus cuidados. Gracias por protegerme cuándo sabes que me voy a pegar contra el suelo. Gracias por ofrecerme todo lo que me ofreces. Gracias por cambiar mis puntos de vista. Gracias por ser tú, en todas tus variantes. Gracias por no parar de recordarme lo increíble que eres. Gracias por hacer que respire. Gracias por ayudarme a desconectar.
Gracias por quererme y no dejar que lo olvidara nunca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario